Todas las sesiones, estés donde estés.
Inicia sesiones, sigue cada paso y entra en la conversación justo cuando un agente necesita una decisión.
- Estado en tiempo real
- Mensajes y solicitudes
- Historial por host y espacio de trabajo


Una interfaz móvil para todo lo que tu host anuncia. La app se adapta a las capacidades disponibles en vez de suponer cómo funciona tu agente.
Inicia sesiones, sigue cada paso y entra en la conversación justo cuando un agente necesita una decisión.

Conecta máquinas y servidores AHP. Mira dónde están disponibles tus agentes y cambia de equipo sin perder el hilo.

Crea y sigue automatizaciones en tus propios hosts. Mira cuándo se ejecuta la próxima, cómo terminó la última y qué pide atención.

Recorre los recursos que expone un host, lee documentación y revisa qué cambió sin cambiar de aplicación.

Abre una sesión de terminal en el host desde el teléfono. Investiga, confirma y ejecuta sin salir del flujo.

Gestiona conexiones, apariencia, idioma, tamaño de texto y seguridad. En el móvil, los tokens viven en el almacén seguro del sistema.

En un iPad o un escritorio, la app se abre en un shell: los destinos y la lista de sesiones a la izquierda, la sesión al lado y un panel de contexto con lo que cambió, las skills y los servidores MCP. Un cliente, en tres anchos.



Tus agentes ya corren en una máquina tuya, así que déjalos ahí. Arranca un host en el editor que tienes abierto, o ejecuta el host de referencia en un portátil, una VM o un contenedor: la app es la ventana hacia él, y no hay nada nuestro en medio.
Cualquier servidor que hable AHP sirve, y estos dos son el punto de partida más fácil. Elijas el que elijas, es tuyo y solo lo ejecutas tú.
Nada que crear, sin cuenta y sin nube en medio. Dale a la app la dirección del servidor que acabas de arrancar.
Una dirección y un puerto. Se asume ws:// si omites el esquema.
Tu host escribe un token de conexión al arrancar. Pégalo aquí. Un token incorrecto se rechaza en el handshake del WebSocket, así que aparece como conexión fallida y no como error de protocolo.
Abre un espacio de trabajo e inicia una sesión, o programa una automatización para que se ejecute sola. Todo lo que publica el host llega a la bandeja, ordenado por lo que te necesita.
El token no es una cuenta y no es nuestro. Es el secreto que generó tu propio servidor, y se queda en tu dispositivo.
Para iOS y Android, a través del App Store y Google Play. La tienda se encarga del pago y de las actualizaciones.
Fuera de tu propia red: primero una VPN de malla y después un túnel TLS. Nunca reenvíes un puerto desnudo. Lo que esté detrás de ese puerto puede leer y escribir tu sistema de archivos como tu usuario.
US$ 9,87 al mes, cobrados por el App Store o Google Play. Cancela desde tu cuenta de la tienda cuando quieras, y mantienes el acceso hasta el final del periodo que ya pagaste.
No. Es un cliente, así que necesita un host al que conectarse, como un navegador necesita un sitio. Configurarlo es un solo comando en la máquina que ejecuta tus agentes.
Sin cuenta, sin inicio de sesión y sin nube. Escribes la dirección y el token de tu propio host, y ambos quedan en tu dispositivo.
Solo al host que configuraste, por la conexión que configuraste. No hay backend nuestro en el camino y la app no tiene analíticas.
Con cualquier servidor que hable el Agent Host Protocol, incluido el host de referencia y el host de agentes de VS Code. La app lee lo que el host anuncia en el handshake en vez de suponer una versión.